Escribiendo, pariendo y riendo, que es gerundio
La "cosa" va cobrando forma.Ya era hora de arrancar motores. A punto está de expirar el contrato que hube de firmar con el perpetrador del Novelia (ese pequeño editor que sigue sin pagarme mi premio y sin dar señales de vida) y, para cuando me libre de él y de esa suerte de proxenetismo editorial, tan de moda últimamente en el sector librero, de esa representación que me impuso para nada, porque